Cómo ser más productiva y estar más enfocada

Vamos a mil por hora, haciendo de nuestra vida una carrera de obstáculos sin ni siquiera pararnos a pensar qué está pasando.

Está claro que no puedes evitar el trabajo, los niños, las obligaciones…pero sí puedes estar mejor tú y aprovechar mucho mejor tu tiempo para conseguir vivir sin que te pase la vida por encima como una apisonadora.

Aquí el kit de la cuestión es estar enfocada, bonita mía, no queda otra.

Así que sin más dilación paso a darte mis trucos para conseguirlo (y funcionan, te lo aseguro):

 

1. Descansa

Ya lo se, pensarás, ¿pero qué dice esta loca, cómo voy a descansar con todo lo que tengo por hacer?

Es lo PRIMERO que te recomiendo.

Te lo confieso, a mí es lo que más me ha costado aplicar y comprender. Me resistía a ello cuando tenía mucho trabajo. Hasta que después de una época de mucho estrés y un ritmo bestial sin apenas descansar mi cuerpo dijo basta.

No podía levantarme de la cama, literalmente. Me desmayaba. Y contra más me resistía, peor me encontraba. Me hicieron mil pruebas y todo salía bien, era CANSANCIO mental sobretodo y físico también, claro. Evidentemente mi cuerpo me hablaba días anteriores pero no le hacía caso.

Por eso te digo, bonita, escucha tu cuerpo, créeme, los dolores, el cansancio…muchas veces son síntomas de que algo no va bien porque somatizamos emociones.

Así que vete a dormir nada más tengas sueño y duerme 8 horas si puedes mínimo. Y descansa durante el día, con descanso no me refiero sólo a dormir, durante el día debes evitar las jornadas maratonianas y mantener espacios de desconexión y de hacer aquello que te guste.

Así que el descanso es el consejo más importante que puedo darte y te lo digo por experiencia propia 😉

Photo by Jen P. on Unsplash

 

2. Haz listas

Empieza haciendo una lista grande con todo aquello que tengas pendiente hacer, TODO.

Luego prioriza, haz varias listas para desgranar todo. No imaginas lo poderosas que son las listas (tienes más ideas sobre ellas aquí)

Y es que cuando las haces, descargas a tu cabeza de la tensión de olvidarse cosas y de tener tanta información ocupando espacio. Pero es importante establecer un orden de ejecución. Aquí es donde entra la priorización. Puedes poner número o letras para hacerlo, lo que sea más claro para ti pero pon un orden. Saber qué debes hacer primero te relajará.

Otra cosa muy útil es la planificación una vez hechas estas listas. En mi caso, después de hacer la lista de prioridades uso un planificador semanal y uno mensual (puedes leer más acerca de su uso en este post)

 

3. Evita el multitasking

Cuando estás con los números no te pongas de repente a escribir en el blog porque te ha venido una idea brillante que no puede esperar,  ni abras instagram porque te ha llegado un mensaje lleno de corazones que sólo puede ser algo bueno…en todo caso anotálo en una lista y continua con tu trabajo.

Si destinas mucho tiempo a todas estas distracciones sólo conseguirás estresarte y no terminar nada bien. Tendrás varias cosas empezadas y ninguna terminada con la sensación de no haber sido nada productiva. Así que este consejo va muy ligado al anterior, si priorizas actividades con listas evitarás el multitasking.

Photo by Andrew Neel on Unsplash

 

4. Evita distracciones

A mi personalmente me funciona muy bien el modo avión pero no siempre podemos “desconectarnos” tanto:

Lo que sí puedes evitar es que te lleguen notificaciones de redes o de todo aquello que no es prioritario como los grupos de whatsapp. Silencia grupos y elimina notificaciones de instagram, facebook y Pinterest. Créeme, cuando lo haces te das cuenta de la locura en la que vivías conectada.

Te recomiendo también que mires el mail x veces al día así como redes si forman parte de tu trabajo. Y que tengas agendada una hora concreta o dos a lo largo del día para contestar todos los mensajes y comentarios.

Pero hay otro punto importante, aunque evites distracciones no te olvides de poner descansos, para tu cabeza y para tu vista y por supuesto para que tu cuerpo pueda levantarse y aprovechar a beber un vaso de agua.

Photo by Paige Cody on Unsplash

5. Crea un ambiente relajado

Es muy importante que la zona donde trabajas o estudias te de paz. En mi caso, mi despacho está pintado de blanco y un pared con gris clarito. Tengo plantas que me envuelven de un aire más limpio y puro y me recuerdan el contacto con la naturaleza, un panel inspirador encima de mi ordenador de tonos suaves y neutros con ilustraciones y fotos que me relajan y a la vez me dan fuerza. La decoración será diferente según tu forma de ser pero al final debe cumplir la misma función: darte paz para mantener tu cabeza despejada.

Y otro factor súper importante es el orden. No hace falta ser una Marie Kondo para saber que el orden te relajará (aunque hay gente para todo, claro 😉

Photo by Hutomo Abrianto on Unsplash

6. Incluye ejercicio en tu agenda

Igual que anotas una reunión o una gestión, reserva un espacio para el ejercicio. Y no valen excusas. No vale que no te guste ir al gimnasio. Yo era (y soy) de las que lo odian. No me gusta nada encerrarme con un montón de gente a sudar.

Yo soy más de ir a mi ritmo así que pensé: me compro una bici estática y con los ejercicios que me recomendó el fisio para mi espalda añado una tabla. Tengo mi lista de música preparada y con el ejercicio agendado y mi voluntad, no paro.

Des de que he añadido ejercicio de nuevo a mi vida (antes corría pero me lesionaba tanto que lo dejé) mi cabeza ha rejuvenecido. Además, como ya sabrás, durante el ejercicio se liberan endorfinas (hormonas de la felicidad) y te aseguro que la concentración mental también mejora.

Además, te recomiendo que subas todas las escaleras que encuentres a pie y que camines también todo lo que puedas. Piénsalo, el cuerpo del ser humano no está pensado para estar sentado tantas horas.

Si te cuesta mucho ponerle voluntad igual encuentras una amiga con quien compartir este nuevo hábito saludable.

Ya lo decían los romanos:  “mens sana in corpore sano”

Photo by LUNA ACTIVE FITNESS on Unsplash

7. Medita

Puedes hacer la clásica meditación pero si no eres muy de meditar y hacer yoga ni ninguna de estas actividades (aunque yo te las recomiendo encarecidamente), realiza algún hobbye que te deje la mente concentrada únicamente en esto. Por ejemplo: si te gusta pintar o dibujar hazlo, o coser o escuchar música o leer o incluso darte una baño…mientras realizas estas acciones tu mente se distrae y descansa haciendo algo que le encanta a la vez. Es ese ratito para ti y créeme, es sanador y MUY necesario.

 

8. Juega con tu mascota

Si la tienes, ya sea perro, gato, conejo o cobaya, destina parte de tu tiempo a jugar con ella. Con ellos compartimos el amor más puro y universal y recibimos lo mismo de ellos, sin juicios. Las mascotas son un potente potenciador de la autoestima. Además, nos relajan. Yo destino cada día un buen rato a jugar con Nut, mi gatita, dejando salir mi niñita interior. Jugamos, corremos, me río y al final terminamos con unos mimitos y un ronroneo como premios. ¿se puede pedir más?

Photo by Roberto Nickson on Unsplash

 

 

Y hasta aquí los consejos de hoy, espero que te sean muy útiles, están basados en mi propia experiencia así que te aseguro que a mí, me han funcionado.

¿Me contarás si te funcionan a ti?

 

 

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