Un planificador te regalará el vestido de tus sueños

Vas subida en el bus. Camino del trabajo. Abres el móvil y ¡tachán! Aparece el vestido de tus sueños ¡y de rebajas! Pero en cuestión de segundos pasan mil cosas por tu cabeza…”no tengo tiempo para ir a buscarlo”, “me encanta pero ahora me va fatal” “voy muy justilla” … Resultado final: al llegar el próximo mes ya no queda tu talla. Te quedas sin vestido.

 

Te ha pasado y te seguirá pasando mientras no planifiques bien.

Créeme, planificar te puede cambiar la vida.

 

Pero que no cunda el pánico. Hoy me he levantado con alma caritativa y he decidido darte unos consejos de planificación para que ahorres unos eurillos más y puedas comprártelo este mismo mes. ¡Vamos a por ello!

 

1.Planifica las comidas de la semana

Utiliza un planificador para las comidas de la semana. Haciéndolo no sólo ahorrarás tiempo pensando que plato preparar sino que además sabrás qué comprar exactamente. Evitarás muchos “por si a caso…” que acaban subiendo más de 15€ (ya queda menos para el vestido ;-). Para que sea más sencillo, te aconsejo que tengas a mano siempre el recetario.

2. Haz lista de la compra SIEMPRE.

 

Escoge un bonito bloc de notas y escribe en él todo lo que falte según tu planificación anterior. Recuerda también todo lo que necesites de limpieza y demás. Es bueno que aproveches ofertas siempre y cuando sean productos que sabes del cierto que usarás. Piensa que una oferta de algo que no vayas a usar sale demasiado cara.

Intenta ir a comprar después de comer o merendar. Siempre sin apetito, así evitarás tentaciones que no son para nada necesarias.

Compra fruta y verdura de temporada con lo cual además de comer alimentos más ricos te caerán unos eurillos de más para el vestido.

 

 

3.Utiliza un planificador semanal o mensual

No solo para el trabajo o el estudio, úsalo también para planificar la semana o el mes en general. Si sabes cuando tienes que hacer las cosas y cómo, podrás organizarlo de tal manera que hasta guardarás un huequito para ti. Podrás ir a buscar el vestido, descansar, quedar con tu mejor amiga y echaros unas risas, jugar con tus niños o para pasear a tu perro. Un ratito para ti, para lo que quieras. Te lo mereces.

Y en contra de lo que puedas pensar, el planificador te ayudará a que el fin de semana o en tus días festivos puedas “desplanificar” y dejarte ir.

4. No te agobies cumpliendo la planificación y prioriza

Planificar es bueno pero dentro de unos límites, recuerda que no somos robots, somos humanos. Acostúmbrate a remarcar las cosas más urgentes e ir a por ellas primero. Establecer un orden de prioridades evitará que te colapses. Puedes dividir una tarea “elefante” en pequeñas tareas e ir cumpliendo las pequeñas paso a paso en vez de afrontar la gigante de golpe. En estudios sería como abordar por capítulos en vez de un tema completo.

No se puede ni debes llegar a todo. Debes ser realista, no llenes los días más de lo que eres capaz de cumplir. Si no lo único que lograrás será decepcionarte.

5. ¿Planificador diario, semanal o mensual? ¿O los tres? ¿Y el bloc de notas?

Dependerá mucho de ti y te tu tipo de trabajo pero te voy a ser sincera, yo uso los tres. Estaba harta de tener post-its y papelitos pegados por todas partes creando caos. Gracias a los planificadores he conseguido un orden que me facilita muchísimo el trabajo.

Planificador mensual: consigo tener una idea rápida de como tengo de cargado el mes y en el momento de quedar con clientes o proveedores veo rapidísimamente los huecos. En él apunto también mis días libres, médicos, quedadas con amigos…También para estudiantes u opositores es ideal para planificar los temas a estudiar cada día.

Planificador semanal: es mi preferido. Este es el que relleno los domingos, a modo de relax organizando la semana. En él no solo apunto cosas de trabajo, también temas personales que no quiero olvidar.

Y nunca olvido, tal como pone en el planificador, hacerme un regalo durante la semana: una horita de paseo junto al mar, un buen croissant de chocolate, un disquito…cada semana algo diferente. Tenerlo anotado en el planificador me ayuda en los momentos de bajón. Y esto del regalito sí que te lo aconsejo muchísimo. 😉

Planificador diario: si un planificador hace que me olvide definitivamente de los papelitos sueltos y los post-its este es el planificador diario. En el semanal hay días que no me caben todos los puntos a realizar con lo cual acabo ampliando en el diario. ¡Muy importante el apartado de los vasos de agua que bebes! No olvides rellenarlo, seguramente te darás cuanta de que necesitas beber más agua. Nos liamos a trabajar y nos olvidamos de algo tan necesario como beber agua.

Bloc de notas: SIEMPRE en mi escritorio. En él apunto llamadas, anoto ideas frescas que luego paso a mi libreta, dejo notas a otras personas…me ayuda a no sobrecargar los planificadores.

¡Y lo mejor de todos ellos es que NO caducan! Puedes usarlo sólo cuando quieras o los necesites.

5. Deja lugar a las improvisaciones

No cargues demasiado los días pues ya sabes que la vida sorprende continuamente y los imprevistos salen como setas a lo largo de la semana. Deja huequitos. Estos espacios son sagrados, igual que el trabajo, tienen la misma importancia.

6. Disfruta del momento de planificar

Elige un momento tranquilo en que puedas estar sola. El domingo por la tarde puede ser un buen momento. Ponte cómoda y prepárate un buen te, añade música relajante o ve a tu cafetería preferida y disfruta de esta pequeña tarea que te regalará tiempo, tranquilidad y el vestido de tus sueños.

 

¡PLANIFICA y serás más feliz!

 

¿lo intentamos? ¿O ya eres de las que planifican? Cuéntame, cuéntame…

 

 

 

 

Sin Comentarios

Escribir un Comentario